Exquisita Angostura

Villa La Angostura gastronómica: un paseo por la tradición culinaria del Sur
La ciudad y su exclusivo centro de esquí Cerro Bayo se tiñeron de blanco para recibir una nueva edición de “Sabores Patagónicos”, de la mano de los mejores chefs de Argentina. Cómo se vive el invierno en el destino turístico más sofisticado de la Patagonia
Por Martina Putruele 20 de agosto de 2016
En agosto se llevó a cabo una nueva edición de “Sabores Patagónicos” (Cerro Bayo)
En agosto se llevó a cabo una nueva edición de “Sabores Patagónicos” (Cerro Bayo)
El mediodía en Cerro Bayo es un momento peculiar. Grupos de jóvenes recién llegan, esquíes y tablas de snowboard a cuestas. Los más osados apuntan para los Fuera de Pista, y otros se montan a los distintos medios de elevación para alcanzar las más altas; incluso la cumbre. Las familias madrugadoras, en cambio, deciden que ya es hora de almorzar. El plato del día en el bar Altitud es el guiso de lentejas. Un guiso de lentejas y una copa de vino. ¿Acaso hay algo mejor después de pasar horas divirtiéndose en la nieve?

Villa La Angostura es el destino patagónico por excelencia. Con una arquitectura que armoniza con sus increíbles paisajes naturales, una propuesta gastronómica amplia y exquisita, hoteles de primer nivel como el mundialmente aclamado Correntoso o el recientemente renovado Ruca Kuyen, atracciones como el fantástico Nahuel Huapi o el ancestral Parque Nacional Los Arrayanes, la Villa -como le dicen con cariño los locales- es un espectáculo visual que nunca pasa de moda.

Se encuentra ubicada en el departamento Los Lagos, al sur de la provincia del Neuquén en la Patagonia argentina. Para los que arriban en avión, el tramo desde el Aeropuerto Internacional San Carlos de Bariloche deja sin aliento. Recorre 80 kilómetros de ruta bordeando el lago Nahuel Huapi, y atraviesa paisajes que varían desde la típica estepa patagónica hasta la tupida vegetación que caracteriza a La Angostura. La belleza natural es de otro mundo. O, mejor dicho, es lo mejor de este mundo: bosques, cerros cuyas cúspides se ocultan entres las nubes y, en invierno, picos nevados de cuentos de hadas.

No por nada se volvió el refugio preferido de Mauricio Macri -su hija Antonia dio sus primeros pasos en el esquí en Cerro Bayo- o de Máxima Zorreguieta. Lo elige la élite, sí, pero también es un oasis natural al que acuden año tras año mochileros, jóvenes y familias enteras, tanto en invierno como en verano. Playas escondidas, cabalgatas por el Cerro Belvedere, navegación por los Siete Lagos, un té en la vecina Villa Traful, trekking, kayak y deportes extremos. No hay nada que no se pueda hacer.

Con paisajes de ensueño, Villa La Angostura es el destino patagónico por excelencia

Durante las vacaciones de invierno, Villa La Angostura logró una ocupación turística del 80%. El centro de esquí Cerro Bayo recibió un promedio de 2 mil visitantes por día. Cuenta con 280 hectáreas de superficie esquiable; un descenso máximo ininterrumpido de 6.000 metros; 14 kilómetros de pistas y más de 4 kilómetros de Fuera de Pista con magníficas vistas al lago Nahuel Huapi.

Es un centro boutique y eso se nota. La atención está puesta en los detalles, la personalización. En el rental, donde se alquilan los equipos, las últimas tendencias se reflejan tanto en los esquíes como en las camperas y accesorios. Colores fluorescentes, espacios amplios y gente joven y atenta reciben a los visitantes para equiparlos como se debe antes de subir a las telecabinas para llegar a los 1500 metros, donde se encuentran las pistas de principiantes y el punto de partida hacia las intermedias y avanzadas.

El Refugio Altitud permite disfrutar de exquisiteces varias con una vista simplemente maravillosa (Cerro Bayo)

Para comer, las opciones son varias. El parador Altitud es un hermoso refugio en donde se puede disfrutar de una gastronomía impecable y apta para todos los bolsillos, desde pizzas hasta exquisitas sopas caseras. Ofrece una vista panorámica única de la región, y se encuentra ambientado de tal manera que después cuesta volver a salir. Salamandras a leña, música y un clima acogedor hacen de este lugar un espacio imperdible. En la base también destacan Mapu, La Quesoteca, El Cucharón, Tronador y Oso Point. Para los que prefieren una experiencia más elegante, el pase Gold permite acceso a un espacio exclusivo en la base, con un servicio personalizado, con un sector de lectura y relax, música en vivo y degustación de chocolates patagónicos y champagne de pequeñas bodegas boutique.

No es extraño entonces que éste sea el grandioso escenario de uno de los eventos gastronómicos más sofisticados del país. Como ya es tradición hace 12 años, agosto trajo a Cerro Bayo y Villa La Angostura “Sabores Patagónicos”, una ocasión gastronómica que conjuga las exquisiteces del sur con una fusión culinaria moderna y de vanguardia. Los prestigiosos chefs invitados fueron Dolly Irigoyen, Juliana Lopez May, Damián Betular y Rodrigo Toso, cuyos platos ofrecieron el contraste perfecto entre el escenario natural impactante de La Angostura y la calidez y grandiosidad de sus creaciones culinarias.

Y los refinados espacios gastronómicos que alberga Villa La Angostura fueron los ideales para este encuentro que se llevó a cabo entre el 9 y el 12 de agosto pero que invita a conocer los mejores restaurantes de este rincón del Sur argentino, más allá de las cuatro jornadas de altísimo nivel para las que también trabajaron chefs locales. Los distinguidos ambientes de la aldea de montaña elegidos para el evento fueron Hostería La Escondida-La Delfina, Las Balsas, Waldhaus y el prestigioso Hotel Correntoso. Además, el mediodía del miércoles 10 la convocatoria fue en el Refugio Altitud, donde los chefs trabajaron en unísono.

El tradicional Hotel Correntoso fue la sede de una exclusiva cena de “Sabores Patagónicos”

Un amuse bouche de remolachas horneadas con un dressing de frambuesas y queso de cabra; una trucha confitada, puré de hinojos manzanas y apio como entrada; cordero braseado al romero con quinoa y berenjenas como plato principal, un antepostre de membrillos y patagonzola, y como postre un Milhojas de manzanas y peras con helado de cardamomo. Toso deleitó en el Waldhaus con una entrada fría con vegetales baby, flores y un espectacular jamón de trucha y una caliente de soufflé de papa con queso de cabra y trufa. Como plato principal ofreció jabalí braseado con puré de lentejas, ajos asados y grilla de vegetales. Finalizó con un Pain Perdu con miel de limón y praliné de pistacho.

El evento culminó en el Correntoso. La velada fue presidida por López May, quien deleitó al público con una soirée gastronómica impresionante: de entrada, una sopa de calabaza dulce con langostinos dorados; como primer plato, un risotto de hongos, queso brie y pan gritatta; como segundo, conejo a la cacerola con polenta cremosa; y, como postre, un impecable clafoutis de frutas rojas. Todo emparejado con su respectivo vino, desde un María Codorniu Dulce hasta un Séptima Obra Chardonnay.

Rodrigo Toso, uno de los chefs que participó de “Sabores Patagónicos”, evento organizado por Cerro Bayo

Más sabores del Sur

El Mercado es uno de los más recientes atractivos de La Angostura. Se inauguró a metros del centro durante el 2015 para crear un espacio de encuentro entre locales y visitantes, con propuestas de moda, arte y gastronomía para satisfacer hasta al público más exigente. Promueve los buenos momentos y la diversión al ofrecer distintas opciones culinarias como la hamburguesería y panchería El Cruce, un ambiente descontracturado con un exquisito menú de comidas rápidas desde hamburguesas caseras, panchos clásicos y deluxe y opciones vegetarianas.

La casa de té Las Delicias también es otro must. Es la pausa justa en un cálido ambiente donde se preparan especialidades dulces y saladas para que el rito del té sea una experiencia inolvidable. Café Nespresso, blends de Tealosophy, tortas y cupcakes son tan sólo algunas de sus exquisiteces para degustar al refugio del gélido aire patagónico. Por otro lado, la casa de picadas Vermouth es un bodegón donde reina lo clásico. Pizzas, picadas de quesos y ahumados, pastas caseras, guisos y degustaciones son los protagonistas.

El Mercado es uno de los más recientes atractivos de La Angostura (El Mercado)

Pero quizás la estrella de El Mercado sea el pub The St. James. Es el elegido por tanto por los viajeros como por los residentes por su excelente carta de tragos, buena música y permanente ambiente de fiesta que le pone onda a la noche de la Villa. Era el ingrediente que le faltaba a este encantador lugar para convertirse en un auténtico destino trendy. Hay DJs invitados, bandas y shows en vivo. Se convirtió en poco tiempo en el nuevo paseo obligado.

Uno de los clásicos de Villa La Angostura es sin dudas Tinto Bistro, el restaurante de Martín Zorreguieta -el hermano de Máxima- que abrió sus puertas en el año 2002 y que ya logró una reputación de oro que nada se debe a su célebre apellido. La fusión de estilos y sabores lo posicionan como uno de los preferidos de la zona, con platos simples y complejos a la vez, y una increíble carta de vinos con más 200 etiquetas. Una experiencia auténtica y completa para culminar un viaje excepcional.

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