Temporada 2019: 5 lugares originales para vacacionar en familia

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Destinos fuera del circuito tradicional para alejarse de la masa turística local. Algunos de los rincones ideales para grandes y chicos dentro de la Argentina para visitar este verano

Esta temporada 2017, Argentina tiene más que ofrecer que nunca. Para los viajeros que prefieran alejarse de la masa turística que invade la Costa Atlántica, cinco lugares ideales para disfrutar en familia donde reina la tranquilidad. Desde Misiones hasta la Patagonia, algunos de los sitios más desestresantes y atractivos de los que goza este país.

Villa Traful, Neuquén

Villa Traful es uno de los lugares ideales para relajarse y disfrutar en familia

Villa Traful obtiene su nombre del término de raíz mapuche «travul», que significa junta o unión. Sus orígenes se remontan a finales de 1800 y principios de 1900 cuando llegaron los primeros pobladores, en su mayoría mapuches. Sin lugar a dudas, su principal atractivo es el lago Traful, donde se concentran la mayor cantidad de actividades turísticas de este tranquilo lugar de la Patagonia argentina, como la navegación, la pesca, y las caminatas, además de las visitas al increíble bosque sumergido.

Éste es un lugar ideal para desestresarse, y pasar unos días de relax con la familia, lejos de la ciudad y el bullicio del día a día. Hay paseos y excursiones a saltos -como a las cascadas Coa Co y Co Lemu-, lagunas como Las Mellizas y cerros, entre los que se destacan el Negro y Monje. Son actividades para disfrutar a pleno de la naturaleza agreste y virgen en todo su esplendor.

Kayak en la Patagonia, una actividad que gana cada vez más adeptos

Cómo llegar: el Aeropuerto más cercano con vuelos diarios desde Buenos Aires (por Aerolíneas Argentinas y Latam) es el de Bariloche. Desde allí hay varias empresas de micros que pasan por Villa Traful. En auto,se parte de la Ruta Nacional Nº 40 hasta Confluencia donde hay que girar a la izquierda en la Ruta Provincial 65.

Saltos del Moconá, Misiones

Los Saltos del Moconá son uno de los grandes atractivos de la provincia de Misiones

«Moconá» es una palabra guaraní que significa «El que todo lo traga». Es uno de los grandes espectáculos visuales que ofrece Misiones y una atracción a la que acuden turistas de todo el mundo que deseen escaparse de las masas que visitan anualmente las Cataratas de Iguazú. Se trata de un cañón de 3 kilómetros de largo con caídas longitudinales y no transversales al curso de las aguas, un fenómeno de otro planeta que lo diferencia de otras cascadas y cataratas. Además, esos saltos son caprichosos, y no siempre se dejan ver. Cuanto menor el caudal del río Uruguay, mayor es la altura. En ocasiones se ha llegado a los 20 metros, pero el promedio suele oscilar entre los 4 y 6 metros.

La experiencia es impactante. La lancha recorre el río Uruguay, y, al costado, comienzan a asomarse los saltos más y más potentes. En su momento cúlmine, se siente cómo sus aguas, poderosas y persistentes, generan una atracción irresistible, que llama a sumergirse en una aventura extraordinaria en lo más recóndito de la selva argentina. De esta manera, la Ruta de los Saltos de Misiones, con su singular y agreste belleza, transforma al viajero en un aventurero mediante la exploración de un territorio único y un paisaje magnífico que seduce y que alienta a regresar.

Las Cataratas del Iguazú, otra actividad imperdible en Misiones

Cómo llegar: Hay vuelos diarios desde Buenos Aires a Iguazú y Posadas. Desde Iguazú, a través de la Ruta 12 hay que ir hacia El Dorado, luego hacia Pozo Azul en donde se toma la Ruta 14 en dirección sur hacia San Vicente pasando por San Pedro. En San Vicente se toma la Ruta 212 hacia El Soberbio. Desde Posadas, hay que agarrar la Ruta 12 en dirección norte hasta Jardín América, y desde allí partir por Ruta Provincial 17 hasta Aristóbulo del Valle y desde ahí por Ruta 14 en dirección a San Vicente, donde se toma la Ruta 212 hacia El Soberbio.

Traslasierra, Córdoba

Traslasierra está ubicada al oeste de la ciudad de Córdoba, y es limitada por diversos cordones serranos

Desde Córdoba capital, se accede a través del Camino de las Altas Cumbres, por la ruta nacional N° 20. Las sierras y la naturaleza plena son lo que le dan a esta localidad su espíritu tan particular. Esta zona posee más de 20 localidades turísticas, entre las que se destacan las ciudades de Villa Dolores y Mina Clavero, y localidades menos urbanas como Nono, Villa Cura Brochero, Las Rabonas, Los Hornillos y Villa de las Rosas. Aquí se encuentran también tres de las áreas naturales protegidas más importantes de Córdoba: El Parque Nacional Quebrada del Condorito, la Reserva Hídrica Pampa de Achala y la Reserva Natural Chancaní.

Numerosos ríos y arroyos atraviesan esta área. Aquí se destaca el Embalse La Viña, un muro de 102 metros que permite la práctica de deportes como el windsurf, el kayak, y la pesca. Los ríos más concurridos durante la época de verano son el río Mina Clavero y el río Panaholma, que ofrecen diferentes balnearios y paradores. Volcanes, un increíble cordón montañoso y mucha vegetación convierten a este destino en un oasis ideal para el relax en familia.

Los arroyos cordobeses, un centro de disfrute natural para todas las edades

Cómo llegar: desde la Ciudad de Córdoba hay varias formas de llgar al Valle de Traslasierras, y todo depende de la localidad a dónde se quiera llegar. Se recomienda ingresar a la página de Tránsito Córdoba para elegir la mejor ruta.

El Chaltén, Santa Cruz

A El Chaltén se arriba desde El Calafate

El Chaltén es un lugar de gran diversidad cultural y el pueblo más joven de la Patagonia. Se encuentra a 212 kilómetros de El Calafate y es visitado principalmente por extranjeros, que viajan aquí por sus condiciones naturales ideales para actividades al aire libre, en especial trekking. Pueden realizarse diferentes ascensos a los imponentes cerros como el Fitz Roy, el Poincenot o el Cerro Torre.

Es un sitio que antes estaba casi deshabitado pero que hoy crece cada vez más. Es un paraíso que continúa muy ajeno todavía de la presencia y contaminación humanas. Los prístinos y silenciosos bosques de El Chaltén son lugares donde reina la calma y la espiritualidad, y la belleza e inmensidad de las montañas y glaciares crean un ambiente único e inconfundible.

Una perspectiva a la distancia del Monte Fitz Roy

Cómo llegar: el aeropuerto más cercano es el de El Calafate y hay vuelos diarios desde Buenos Aires. Desde allí hay micros hasta el destino. El Chaltén está a 220 kilómetros de El Calafate. Se recorre la Ruta 40 hacia el norte, hasta La Leona, tomando luego a la izquierda, por la ruta 23.

Cachi, Salta

La iglesia de Cachi y el Museo de Arqueología de San José de Cachi Pío Pablo Díaz son sus mayores atractivos

A 2.280 metros sobre el nivel del mar y a 157 kilómetros de Salta Capital, se encuentra la localidad de Cachi, uno de los lugares más mágicos de los Valles Calchaquíes y de todo el Norte argentino. Una excursión habitual para aquellos turistas que llegan a Salta, no son pocos aquellos viajeros que deciden pasar unos días aquí, lejos del ruido de las ciudades, en uno de los rincones del planeta donde el tiempo parece no haber pasado. La iglesia de Cachi y el Museo de Arqueología de San José de Cachi Pío Pablo Díaz son algunos de los mayores atractivos de este silencioso e increíble pueblo.

Cachi, uno de los lugares más maravillosos del Norte argentino

Si uno emprende viaje desde la Ruta Provincial 33, el recorrido lleva al turista desde Salta por la verde y frondosa Quebrada de Escoipe -que ofrece algunas de las vistas panorámicas más impactantes- y la Cuesta del Obispo, 20 kilómetros de glorioso zig-zag entre las montañas, que en un punto incluso alcanza la altura máxima de 3620 metros en Piedra del Molino. También se atraviesa el Parque Nacional los Cardones, una maravilla de natural de más de 65 mil hectáreas.

Cómo llegar: Desde la ciudad de Salta, hay que tomar la ruta 68 hacia el sur hasta llegar aproximadamente a la localidad de El Carril. Allí parece la Ruta Provincial 33 que conduce hasta la Quebrada de Escoipe, la Cuesta del Obispo y Parque Nacional los Cardones.
Cachi, el pueblo donde el tiempo se quedó a descansar
Por: Martina Putruele mputruele@infobae.com
Emplazado en el corazón de los Valles Calchaquíes, este rincón salteño es uno de los lugares más mágicos de la Argentina. Para los viajeros, una experiencia de otro mundo y otra época

El Museo de Cachi es uno de los paseos obligados del lugar.El Museo de Cachi es uno de los paseos obligados del lugar.Crédito: Shutterstock
A 2.280 metros sobre el nivel del mar y a 157 kilómetros de Salta Capital, se encuentra la localidad de Cachi, uno de los lugares más mágicos de los Valles Calchaquíesde y de todo el Norte argentino. Una excursión habitual para aquellos turistas que llegan a Salta, no son pocos aquellos viajeros que deciden pasar unos días aquí, lejos del ruido de las ciudades, en uno de los rincones del planeta donde el tiempo parece no haber pasado y donde la contaminación visual de cables y carteles no alcanza los muros de sus casas ni de sus calles principales.

Quizás uno de los mayores encantos de Cachi sea el camino de llegada. Si uno emprende viaje desde la ruta provincial 33, el recorrido lleva al turista desde Salta por la verde y frondosa Quebrada de Escoipe -que ofrece algunas de las vistas panorámicas más impactantes- y la Cuesta del Obispo, 20 kilómetros de glorioso zig-zag entre las montañas, que en un punto incluso alcanza la altura máxima de 3620 metros en Piedra del Molino, y donde el apunamiento es tan sólo comparable con la sensación de paz y tranquilidad que provoca viajar literalmente entre nubes, los días que estos cúmulos se forman en el camino.

También la ruta atraviesa el Parque Nacional los Cardones, una maravilla de natural de más de 65 mil hectáreas donde los cardones y las flores de amancay son protagonistas, y en la que la aridez del desierto alcanza su mayor esplendor. Recorriendo en auto este camino, uno no puede más que mirar por la ventana asombrado, dejando que el paisaje sea el que lleve adelante la conversación. La Recta del Tin Tin -que nada tiene que ver con el personaje animado del belga Georges Remi- es un trayecto de 19 kilómetros que data de la época en la que los incas rondaban por estos pagos y que en la actualidad está pavimentada, pero que se caracteriza por su perfecta rectitud, que hoy se lograría gracias a la ayuda de la tecnología, pero que en aquellos tiempos se hizo manualmente.

caminar por las calles de Cachi es como transportarse al pasado.

Un viaje al pasado

Si uno tiene la suerte de llegar a Cachi de noche, la primera imagen que se le viene a la cabeza es la de haberse transportado al pasado: con una arquitectura colonial resaltada por luces amarillas y cálidas -no está permitido el uso de iluminación fría en sus calles- donde sus habitantes pasean tranquilos por las veredas y donde los pocos coches que circulan por los alrededores de su plaza principal lo hacen esporádicamente. No hay publicidades ni carteles pegados, y los locales pueden anunciarse pero con carteles que mantengan el espíritu del lugar. Quizás se observen un par de afiches políticos desgastados por el tiempo, pero no es algo común.

EL ÚNICO MOMENTO EN EL QUE VIAJERO SE ENCUENTRA CON MULTITUDES ES DURANTE LA MISA DEL DOMINGO

Ya de día el pueblo cobra vida. Los más de 7 mil habitantes del Departamento que viven en el corazón de los Valles Calchaquíes reparten sus quehaceres diarios lejos del pequeño centro, y el turista se sorprende por la poca gente que ve en su estadía. La plaza principal 9 de Julio es especialmente popular los fines de semana y durante las noches de verano, pero duerme junto con sus pobladores durante las sagradas horas de la siesta. El único momento en el que viajero se encuentra con multitudes es durante la misa del domingo, a la que acuden tantos vecinos que muchos deben contentarse con quedarse fuera de la iglesia.

La iglesia de Cachi, emplazada al costado de la plaza, es uno de los edificios más emblemáticos del lugar. Sus orígenes datan del siglo XVIII, y su arquitectura colonial con muros de adobe se entremezcla con lo autóctono con sus techos de madera de cardón, tan característica por sus pequeños agujeros. El campanario es pequeño, pero las tres campanas que adornan su fachada -que contrasta drásticamente con el celeste del cielo en los días despejados- hacen que este Monumento Histórico Nacional sea uno de los más fotografiados y visitados.

Los techos de esta iglesia de arquitectura colonial están revestidos con madera de cardón.

Enfrente de esta parroquia se ubica el Museo de Arqueología de San José de Cachi Pío Pablo Díaz, una de las atracciones más didácticas y cuyo edificio forma parte del casco histórico del pueblo. En este edificio donde los arcos y columnas son protagonistas, se relatan las etapas de la historia prehispánica de los Valles Calchaquíes. Con piezas arqueológicas y una exhibición modesta pero entretenida, el museo ofrece un vistazo a más de 10 mil años de historia.

Además de pasear por el pueblo, hay varias actividades para los turistas. A un kilómetro se ubica el Mirador de Cachi, que ofrece vistas panorámicas e imperdible del lugar. Sobre el poblado se erige el cementerio, cuya fachada con arcos recuerda a la del museo. Al pie del nevado de Cachi, que tiene una altura de 6.380 metros sobre el nivel del mar y que es la única fuente de agua -además de la escasa lluvia- de la localidad, y que es uno de los destinos preferidos de alpinistas y amantes de las aventuras y deportes extremos, se encuentran las Ruinas de las Pailas, un yacimiento arqueológico a 3 mil metros de altura con caminos empedrados y tumbas circulares.

Otra de las opciones imperdibles de cachi es visitar sus bodegas, y quizás la más mágica sea la de la familia Isasmendi, que mezcla el espíritu familiar con la tradición del buen vino, donde la historia preincaica del lugar se une armoniosamente con la calidad de los vinos fabricados artesanalmente en las alturas. La Finca y Bodega Isasmendi se encuentra a tan sólo unos metros de la plaza principal, y es una propiedad de 3 hectáreas que incluye una casona antigua y los espléndidos viñedos, alimentados por el agua de los deshielos del Nevado de Cachi.

El Parque Nacional Los Cardones es uno de los paisajes más maravillosos de la Argentina.

Los dueños son Ricardo Isasmendi y su esposa Sylvie Bonnal, cuyas respectivas familias tienen una larga y frondosa historia en la fabricación de vinos de alta gama. Como explican ellos mismos, quienes reciben a los visitantes como viejos y queridos amigos, la bodega es una cuestión de familia. Los visitantes llegan a Isasmendi a escuchar la larga e interesante historia del lugar, el proceso de elaboración de sus vinos, y a degustar sus etiquetas Cellarius o Bonnal, mientras observan el increíble paisaje creado por los viñedos sembrados entre las montañas, en lo que parece un oasis terrenal, y un paraíso en la Tierra.

Los viajeros que arriben a Cachi se verán embelesado por su belleza de otro mundo y de otra época: es que este pueblo del Noroeste argentino es mucho más que eso, es una experiencia que remonta a antaño, donde los ajetreos de la ciudad no son más que cuentos y anécdotas, y donde la vida se desarrolla con una calma y una tranquilidad casi espiritual, en las alturas de los Valles Calchaquíes, un refugio paradisíaco de las vicisitudes de los tiempos modernos.
TURISMO
Selva adentro: la fascinante Ruta de los Saltos en Misiones
Un recorrido por la inmensidad natural de la provincia de la tierra colorada, alejado del clásico viaje a Cataratas. Cómo sumergirse en la aventura para luego adentrarse en una travesía que culmina en los deslumbrantes Saltos del Moconá
Por Martina Putruele 14 de octubre de 2016
Misiones, una jungla densa y frondosa con vida propia que enamoró a Horacio Quiroga

Temporada 2017: 5 lugares originales para vacacionar en familiaVerde y rojo. Esos son los colores que predominan en el paisaje de Misiones. Una jungla densa y frondosa con vida propia que enamoró a Horacio Quiroga. Una tierra colorada omnipresente en cada pueblo, ruta y zapatilla aventurera -cómo quitar este polvillo rebelde de las prendas, esa es otra historia-. Las otras tonalidades son impuestas por su flora, en su mayor esplendor en los meses de septiembre y octubre, y su fauna: azules, amarillos y rojos en las plumas de sus tucanes y colibríes, de sus mariposas multicolores, y sus yaguaretés, sigilosos y furtivos.

Misiones es una de las provincias más visitadas del país. Sin embargo, la increíble fama de las Cataratas de Iguazú -una de las Siete Maravillas Naturales del mundo, por cierto- eclipsa constantemente a otras rutas turísticas fascinantes y más primitivas, que acercan al viajero a la naturaleza más agreste y salvaje de la selva misionera. Además de estas cascadas, hay más de cien saltos de agua distribuidos a lo largo y ancho de la provincia, y, a diferencia de lo que ocurre en el Parque Nacional Iguazú, la experiencia de recorrerlos permite al viajero un contacto con el entorno más directo, navegaciones por ríos indómitos y lo sumerge de manera literal bajo sus prodigiosas vertientes.

La Ruta de los Saltos, naturaleza indomable

La primera certeza a la que se arriba al aterrizar en Misiones es que el ser humano es de verdad insignificante; pequeño ante tanta grandiosidad, entre tanta naturaleza, tan impredecible como seductiva. Su desarrollo geológico de estructura basáltica, sus ríos y sus cascadas son las indiscutidamente culpables de estas sensaciones. Los saltos de agua de la provincia, algunos pequeños y encantadores como el Salto Horacio y otros imponentes y caprichosos como los célebres y únicos Saltos del Moconá.

«Si hay un arroyo, seguro hay un salto», suelen decir los locales. Para armar un recorrido por los saltos misioneros -una flamante ruta que cuenta con el apoyo del Gobierno de Misiones y que busca redescubrir la provincia-, lo mejor es comenzar desde Puerto Iguazú. Desde allí se parte en combi, transfer o auto hacia Puerto Libertad, que se encuentra 25 kilómetros al sur de las Cataratas del Iguazú y a 3 kilómetros y medio del río Paraná. Originalmente llamado Puerto Bemberg -en los años ’20-, debido al aporte de capital que realizó el grupo Bemberg para que se establezca una colonia productora de yerba mate -producto en el que hoy en día se basa la economía de Misiones-, en este sitio se encuentra el Salto Yasy, una increíble atracción y el primer salto del trayecto propuesto.

Hay más de cien saltos de agua distribuidos a lo largo y ancho de la provincia

Está emplazado en una reserva privada, en la desembocadura de un homónimo arroyo, y se puede acceder gracias a una navegación por el río Paraná. El Salto Yasy se encuentra dentro de la propiedad del Don Puerto Bemberg Lodge, un magnífico hotel que ofrece experiencias de selva, sin perder el estilo y el servicio de un hotel boutique de cinco estrellas. Con senderos, cascadas, ríos, vegetación y fauna típica de la región, este alojamiento cuenta con la certificación de turismo sostenible de Rainforest Alliance.

Después de pasar unas noches en el hotel, y disfrutar de todas las actividades que se ofrecen en el lugar, la siguiente parada es la de Salto Encantado, que se encuentra dentro del Parque Provincial del mismo nombre. A través de la Ruta Nacional 14, a una distancia aproximada de 12 kilómetros de Aristóbulo del Valle, se puede acceder a la Ruta Provincial 220. A 4 kilómetros se ubica el ingreso a este parque, una de las grandes áreas protegidas de Misiones, con una superficie total de 13.227 hectáreas.

La fauna de Misiones es tan fascinante como variada

La entrada al parque cuesta sólo $10, un precio más que accesible para ingresar en este paraíso de cactus que crecen en lo árboles, mimosas que se contraen con el tacto, mariposas de cientos de colores y, por sobre todo, el maravilloso Salto Encantado, que, con 70 metros de altura, preside con esplendor el intenso verde de la zona. La escalera para bajar hasta el arroyo se encuentra inhabilitada y hace un tiempo está parado un proyecto para agregar un teleférico, así que por ahora se puede observar el salto desde sus estratégicamente ubicados miradores. Además, en este parque hay un restaurante con comida típica, para disfrutar de la paz de la selva con una enriquecedora experiencia gourmet.

A 8 kilómetros del Parque Salto Encantado, en un agrocamping de Aristóbulo del Valle habilitado durante todo el año, se encuentra el Salto Piedras Blancas. Es ideal para venir a pasar el día, ya que hay canchas de fútbol, juegos para los más chicos y quincho con parrillas. Completo y equipado, el ingreso es de $40 por persona. Se puede acampar o alquilar cabañas. Para llegar al salto hay una escalera muy cómoda, y el trayecto es de baja dificultad, apto para personas que no están muy acostumbradas a hacer trekking. Al llegar al salto, el lugar es ideal para caminar entre las piedras y descansar a la sombra escuchando el murmullo de las aguas.

Don Moconá Virgin Lodge es un paraíso en el medio de la selva

Luego de ese largo trayecto, una opción es alojarse en el Don Moconá Virgin Lodge, ubicado en pleno corazón de la Reserva de Biósfera Yabotí, a sólo 6 kilómetros del Parque Provincial Moconá y a 70 kilómetros de El Soberbio, el pueblo más cercano. El acceso se encuentra sobre la Ruta Provincial 2, que conduce a los Saltos del Moconá. Este lodge es un destino en sí mismo: es el más cercano a los célebres saltos, y organiza un sinfín de actividades para toda la familia, como trekking, tirolesa, fogón de mitos y leyendas con degustación de mate y comidas regionales como el reviro -un plato típico elaborado a partir de harina, agua y sal-, rapel, kayak, y los imperdibles paseos de navegación a los Saltos de Moconá.

Allí, es posible sentirse realmente en el medio de la selva. Las pequeñas habitaciones distribuidas en la propiedad son accesibles a través de pasarelas de madera que se escabullen entre los árboles. De noche, la oscuridad es casi total y la jungla cobra vida, de la misma manera en que las estrellas parecen brillar con más fuerza que en cualquier otro lugar del planeta. Desde el predio del lodge, a través del Sendero Oveja Negra, se puede visitar el Salto Horacio. El recorrido total es de baja dificultad y es de aproximadamente 2 kilómetros, aunque el salto está mucho más cerca del hotel.

Los Saltos del Moconá son los verdaderos protagonistas de este viaje

Pero los Saltos del Moconá son los verdaderos protagonistas de este viaje. «Moconá» es una palabra guaraní que significa «El que todo lo traga». Es uno de los grandes espectáculos visuales que ofrece Misiones y una atracción a la que acuden turistas de todo el mundo. Se trata de un cañón de 3 kilómetros de largo con caídas longitudinales y no transversales al curso de las aguas, un fenómeno de otro planeta que lo diferencia de otras cascadas y cataratas. Además, esos saltos son caprichosos, y no siempre se dejan ver. Cuanto menor el caudal del río Uruguay, mayor es la altura. En ocasiones se ha llegado a los 20 metros, pero el promedio suele oscilar entre los 4 y 6 metros.

Nada puede preparar a cada visitante para verlos en primera persona. La experiencia es impactante. La lancha recorre el río Uruguay, y, al costado, comienzan a asomarse los saltos, más y más altos; más y más potentes. En su momento cúlmine, se siente cómo sus aguas, poderosas y persistentes, generan una atracción irresistible, que llama a sumergirse en una aventura extraordinaria en lo más recóndito de la selva argentina.

De esta manera, la Ruta de los Saltos de Misiones, con su singular y agreste belleza, transforma al viajero en un aventurero mediante la exploración de un territorio único y un paisaje magnífico que seduce y que alienta a regresar.

La Ruta de los Saltos de Misiones, con su singular y agreste belleza, transforma al viajero en un aventurero

Tips para el viajero

Traslado hacia Misiones: Latam cuenta con 30 frecuencias semanales a Iguazú. La tarifa parte desde los 1.952 pesos.

Hospedaje: A la hora de alojarse en la Provincia de Misiones, las opciones son infinitas. Dos recomendados son Don Puerto Bemberg, un hotel boutique de 5 estrellas ubicado en una reserva natural privada sólo 35 minutos de las Cataratas del Iguazú, y Don Moconá Virgin Lodge, un hotel en el medio de la selva con servicio personalizado y con una ubicación privilegiada, ya que es el más próximo al Parque Provincial Saltos del Moconá.

Costos: El programa de la Ruta de los Saltos es de USD240 por día por persona. Para más información: info@hotelesdon.com

Vestimenta: Infaltables el repelente para los mosquitos y el protector solar. También se recomienda llevar sombrero y lentes, en especial durante las navegaciones hacia los Saltos.

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